La sonrisa lírica

14 de Febrero del año 2021

Hoy rompo mi dinámica de compartir entrada de mi blog para expresar todo mi amor y cariño en el día de SAN VALENTÍN a mi tierra y a mis paisanos.

Como bien han expresado mis paisanos creadores del aceite @supremo_aove: “No estamos contra nadie, estamos con nuestra tierra, con nuestra gente.”

Gracias a @elcreata por esta imagen tan bonita y estas palabras. “Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, gritad veinte, gritad cien. Que se note que estáis vivos.”

Por el derecho a manifestar el hartazgo…

Y aprovecho para compartir esta canción que tanto me emociona y que algún día grabaré, sin duda alguna. Este poema de Miguel Hernández que es el mejor de los himnos cantado como nadie hasta ahora por Paco Ibáñez.

Cuando recuerdo que al volver de estudiar en Francia canto me llamaron para cantar en el antiguo cementerio de Jaén para enterrar a los muertos que habían sido encontrados en fosas comunes en la guerra civil y que canté junto a él algunas canciones pienso que caí de pie.

Amor a raudales para todo mi pueblo de Jaén.

7 de Febrero del año 2021

YO, LA SOMBRA

No se ha escrito suficiente sobre la sombra, quizás  en la pintura si se ve, se observa, se discute, se aprende. En el día a día de nuestras pequeñas vidas la sombra se escabulle y juega su papel absolutamente perfecto.  

Ante la cuestión por similitud de pregunta, de qué es antes la gallina o el huevo, yo plantearía lo siguiente: ¿qué es antes la luz o la sombra? ¿es posible dibujar una forma sin un contorno, sin una forma que defina al objeto? Y llevando esta cuestión a un plano existencial: ¿qué nos hace crecer más la luz o la sombra? 

Recordemos nuestras propias experiencias, no hay momentos de claridad y luz que no hayan sido bañados de una profunda oscuridad.

Como en esta imagen que hoy os comparto, entiendo que la sombra es puro movimiento, pura vida, la fuerza de la luz  solo tiene sentido gracias al abandono de la sombra. Esta se adelanta a la propia luz abriendo caminos de vida hacia lo nuevo y desconocido. La fuerza de lo vivo se hace movimiento, y como un huracán que arrasa con ciudades enteras, la sombra en plena eclosión nos abandona. La luz queda estática, frígida, perdida sin su contorno, el molde la ha abandonado. Su luz comienza a diluirse como si fuera unas gotas de aceite, la forma perfecta se borra, lo líquido se diluye y pierde. La forma ya es deforme. 

El color de la sombra es variable según el estado de ánimo, la personalidad, el momento y su contexto; connotaciones todas espacio-temporales bien precisas dan el tono. Sea gris, negro, tonos azulados, granates… La intensidad de color depende de la propia visión de lo que acontece. Podremos cambiar matices de color que definan el dibujo pero la sombra nos emcumbra, también nos hace conscientes de nuestra finitud, de nuestro  instinto.

El movimiento sísmico y cósmico que nos genera la fuerza de la sombra va alumbrando pequeños chispazos de luz nueva y brillante. De sus gotas de aceite esencial saldrá el bálsamo que configure la nueva luz, el nuevo brillo en un nuevo espacio y tiempo nunca antes visto.

31 de Enero del año 2021

RETRATOS

Cantante Frèhel, París 1891-1951

La fascinación por los rostros, por las expresiones de las personas…la captación de un instante de la vida de una persona, de un gesto, de un estado o situación… Siento verdadera fascinación. Hay una verdad efímera que solo es comparable a la composición de la letra de una canción, son momentos de captación única, irrepetibles, ni siquiera una imitación consciente y elaborada consigue reproducirlos con exactitud.

La infinitud de factores que nos hacen estar en ese instante, y no en otro, me parece un auténtico misterio. Hay un abandono en la acción de retratarse, un dejarse ir, un dejarse mirar y observar hermoso. Nos colocamos en ese no lugar donde a pesar de estar aparentemente posando, nos hemos escondido en un rincón de nuestro interior, quizás del inconsciente para permanecer en él.

Estar presente a menudo pareciera estar absolutamente ausente. Sentarse en el hermoso trono de la eternidad. Posarse como un pájaro en la rama de un árbol para descansar un instante a fin de continuar el viaje. También pareciera como si se hiciera un parón espacio-temporal. Toda la concentración de la acción de la vida enfocada a la realización de la eternización-eterización de una imagen.

El paisaje del rostro como exterioridad de un mundo interior mistérico. Retratar al otro en su hondura e infinitud en una forma concreta ¡qué hermosura!¡qué hermosa contradicción!

Domingo, 24 de Enero del año 2021

Hoy os comparto un poema que escribí al final del 2020 y que me parece un hermoso y prometedor deseo para este 2021 que apenas comienza.

John William Godward – A Congenial Task (detail), 1915
Quiero yo y puedo,
puedo yo y quiero,
no esperar a mañana 
y dar un salto al vuelo. 
Vuelo loco y sin palabras, 
un rugido al viento, 
movimiento sordo
atravesando el cielo. 
Y de este espacio atravesado,
lleno de mentiras y miedo,
llegar al otro lado
donde habita el sueño.

 Rocío Guzmán




17 de Enero del año 2021.

COCINANDO

Me gustan las cocinas… Lo sé desde siempre, en estos últimos tiempos lo he vuelto a confirmar. No solo me gustan por esas sensaciones tan reconocibles como recurrentes en nuestra memoria colectiva: el espacio de encuentro, del compartir, del dar y recibir, del cocinar y cocinarse, altar de olores y utensilios de nuestro alimento diario. Hay  una  memoria que habita siempre en cada cocina. Dentro de ella no podemos evitar recordar a nuestras madres, a nuestras abuelas. Nuestros recuerdos conviven en ese espacio con el presente. Nuestro más moderno y de diseño escanciador de vino está situado junto a una vajilla de herencia familiar, un fenomenal eclecticismo sin censura convive en el más sagrado rincón de una casa. 

No sé si tenga que ver con que me encuentro más cómoda en espacios pequeños, no siempre una cocina es pequeña, pero de un tiempo a esta parte he tenido grandes dificultades de concentración. Los lugares habituales ahora son extraños. El único refugio, donde  siento que todas las cosas que me rodean me sostienen, es en la cocina. Tomando un café, escribiendo, escuchando, componiendo, leyendo mientras algo se hornea-como en este caso, galletas de coco, plátano y chocolate para mi sobrino- mientras hierve agua para una infusión, después de fregar los platos y de haber llenado ese lugar con mi presencia me es casi imposible irme de ahí. Cojo todo: libros, ordenador, libros, lápices y bolígrafos, cascos y me quedo sentada en el pollo o mesa auxiliar de la cocina horas… cocinando otras cosas… pero siempre cocinando…Tiendo a pensar que por esa suerte de memoria acompañada me siento más fácilmente cómoda, como si la presencia y el calor de mis ancentras femeninas me diera fuerza y luz. 

Esto es algo bien seguro, no obstante, quiero escudriñar algo más, seguramente menos romántico y más pragmático. Me pongo a pensar en todo lo que conlleva preparar una comida y elaboro una lista de verbos de acción: elegir, comprar, arreglar-preparar-limpiar, lavar, condimentar, cocinar, esperar, presentar. Podría. Me gusta leer esa lista. Es como si hubiéramos dado por sentado el proceso. No siempre ejecutamos todas las partes y algunas de ellas ni siquiera las tengo en cuenta. 

Al pensar en eso y al preguntarme la dificultad de mi concentración en éstos últimos tiempos me digo que quizás en esa acción del concentrar hay algún paso que salté que no es posible dejar atrás. En mi mente he dado muchas veces por hecho que concentrar es solo una cosa. Sentarme y concentrarme. Intento escudriñar qué verbos involucran este proceso: sentar, respirar, enfocar, dejar pasar, dejar ser, dejar ir, olvidar, recordar, entrar, hacer, perderse, seguir, intentar, perder, salir, conseguir.

Pues no, no me parece tan fácil entender en esos términos la concentración. Pero me sirve reflexionar sobre ello. Creo que no lo conseguí pero leyendo y releyendo entendí algo o quizás varias cosas: en primer lugar que se me olvidó mencionar esa preparación sagrada del espacio, como un ritual, de la elección del momento para ello, también que mis manos ayudan a la creación física de algo y me hacen entrar en concentración, ahora escribo desde este ordenador como pelo una patata, mis dedos, intermiediarios entre mi mente y los objetos del mundo. Sin ellos no hay nada. Mi mente pensando en la concentración es una deriva desdichada y tortuosa que viaja mareada y llega a mal puerto. La mente aislada es como una prisionera en una celda infinita.

Ahora estoy en el salón de casa, mis manos siguen tecleando el ordenador mientras de vez en cuando miro las vistas grandiosas de la ciudad en la noche, me acompaña una vela encendida, y un silencio nocturno de invierno.

Kitchen at Myrtle Cottage c.1930-5 Dod Procter 1892-1972 Presented by the Trustees of the Chantrey Bequest 1935

Jaén a 10 de Enero del año 2021.

Comienzo este año a escribir un pequeño blog donde compartiros textos, músicas imágenes, poesías, cartas, reflexiones, links de cosas interesantes en torno al arte y mis intereses. Una suerte de diario compartido. Compartiré con ustedes cada domingo un cachito de escritura.

Como en este hermoso cuadro que os comparto. Seré una contadora y cantadora del detalle de lo ínfimo, de lo inmenso y abismal…

Fuerza y salud compañeras.

Title: Countess de Pagès, née de Cornellan, as St Catherine
Artist: Joseph-Désiré Court  (1797–1865)