La sonrisa lírica

Domingo, 24 de Enero del año 2021

Hoy os comparto un poema que escribí al final del 2020 y que me parece un hermoso y prometedor deseo para este 2021 que apenas comienza.

John William Godward – A Congenial Task (detail), 1915
Quiero yo y puedo,
puedo yo y quiero,
no esperar a mañana 
y dar un salto al vuelo. 
Vuelo loco y sin palabras, 
un rugido al viento, 
movimiento sordo
atravesando el cielo. 
Y de este espacio atravesado,
lleno de mentiras y miedo,
llegar al otro lado
donde habita el sueño.

 Rocío Guzmán




17 de Enero del año 2021.

COCINANDO

Me gustan las cocinas… Lo sé desde siempre, en estos últimos tiempos lo he vuelto a confirmar. No solo me gustan por esas sensaciones tan reconocibles como recurrentes en nuestra memoria colectiva: el espacio de encuentro, del compartir, del dar y recibir, del cocinar y cocinarse, altar de olores y utensilios de nuestro alimento diario. Hay  una  memoria que habita siempre en cada cocina. Dentro de ella no podemos evitar recordar a nuestras madres, a nuestras abuelas. Nuestros recuerdos conviven en ese espacio con el presente. Nuestro más moderno y de diseño escanciador de vino está situado junto a una vajilla de herencia familiar, un fenomenal eclecticismo sin censura convive en el más sagrado rincón de una casa. 

No sé si tenga que ver con que me encuentro más cómoda en espacios pequeños, no siempre una cocina es pequeña, pero de un tiempo a esta parte he tenido grandes dificultades de concentración. Los lugares habituales ahora son extraños. El único refugio, donde  siento que todas las cosas que me rodean me sostienen, es en la cocina. Tomando un café, escribiendo, escuchando, componiendo, leyendo mientras algo se hornea-como en este caso, galletas de coco, plátano y chocolate para mi sobrino- mientras hierve agua para una infusión, después de fregar los platos y de haber llenado ese lugar con mi presencia me es casi imposible irme de ahí. Cojo todo: libros, ordenador, libros, lápices y bolígrafos, cascos y me quedo sentada en el pollo o mesa auxiliar de la cocina horas… cocinando otras cosas… pero siempre cocinando…Tiendo a pensar que por esa suerte de memoria acompañada me siento más fácilmente cómoda, como si la presencia y el calor de mis ancentras femeninas me diera fuerza y luz. 

Esto es algo bien seguro, no obstante, quiero escudriñar algo más, seguramente menos romántico y más pragmático. Me pongo a pensar en todo lo que conlleva preparar una comida y elaboro una lista de verbos de acción: elegir, comprar, arreglar-preparar-limpiar, lavar, condimentar, cocinar, esperar, presentar. Podría. Me gusta leer esa lista. Es como si hubiéramos dado por sentado el proceso. No siempre ejecutamos todas las partes y algunas de ellas ni siquiera las tengo en cuenta. 

Al pensar en eso y al preguntarme la dificultad de mi concentración en éstos últimos tiempos me digo que quizás en esa acción del concentrar hay algún paso que salté que no es posible dejar atrás. En mi mente he dado muchas veces por hecho que concentrar es solo una cosa. Sentarme y concentrarme. Intento escudriñar qué verbos involucran este proceso: sentar, respirar, enfocar, dejar pasar, dejar ser, dejar ir, olvidar, recordar, entrar, hacer, perderse, seguir, intentar, perder, salir, conseguir.

Pues no, no me parece tan fácil entender en esos términos la concentración. Pero me sirve reflexionar sobre ello. Creo que no lo conseguí pero leyendo y releyendo entendí algo o quizás varias cosas: en primer lugar que se me olvidó mencionar esa preparación sagrada del espacio, como un ritual, de la elección del momento para ello, también que mis manos ayudan a la creación física de algo y me hacen entrar en concentración, ahora escribo desde este ordenador como pelo una patata, mis dedos, intermiediarios entre mi mente y los objetos del mundo. Sin ellos no hay nada. Mi mente pensando en la concentración es una deriva desdichada y tortuosa que viaja mareada y llega a mal puerto. La mente aislada es como una prisionera en una celda infinita.

Ahora estoy en el salón de casa, mis manos siguen tecleando el ordenador mientras de vez en cuando miro las vistas grandiosas de la ciudad en la noche, me acompaña una vela encendida, y un silencio nocturno de invierno.

Kitchen at Myrtle Cottage c.1930-5 Dod Procter 1892-1972 Presented by the Trustees of the Chantrey Bequest 1935

Jaén a 10 de Enero del año 2021.

Comienzo este año a escribir un pequeño blog donde compartiros textos, músicas imágenes, poesías, cartas, reflexiones, links de cosas interesantes en torno al arte y mis intereses. Una suerte de diario compartido. Compartiré con ustedes cada domingo un cachito de escritura.

Como en este hermoso cuadro que os comparto. Seré una contadora y cantadora del detalle de lo ínfimo, de lo inmenso y abismal…

Fuerza y salud compañeras.

Title: Countess de Pagès, née de Cornellan, as St Catherine
Artist: Joseph-Désiré Court  (1797–1865)